Críticas y repudio se desatan hacia la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, por sus comentarios sobre la deserción escolar en medio de la pandemia, generando un debate acerca de la educación y la inclusión social.
Las recientes declaraciones de Soledad Acuña, ministra de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sobre la deserción escolar durante la pandemia, han suscitado un fuerte revuelo en el ámbito político y gremial. Los legisladores y sindicatos han alzado su voz de crítica ante las afirmaciones de la funcionaria, alegando que sus palabras reflejan una visión estigmatizadora y despectiva hacia ciertos sectores de la población.
Distintos sectores políticos y gremiales han manifestado su enérgico repudio a las expresiones de Acuña, exigiendo su dimisión y cuestionando la idoneidad de su cargo. Funcionarios políticos y dirigentes sindicales han calificado sus comentarios como «clasistas» y «discriminatorios», alegando que perpetúan estereotipos y prejuicios que afectan a las comunidades de los barrios populares.
En una declaración emitida por el bloque del Frente de Todos en la Legislatura porteña, se enfatiza que las palabras de Acuña contribuyen a reforzar estigmas que pesan sobre las juventudes de los barrios populares de la Ciudad. Los legisladores denuncian la inadmisibilidad de tales expresiones provenientes de quien lidera el Ministerio de Educación, la entidad encargada de crear estrategias para la reintegración de estudiantes fuera del sistema educativo.
Además de cuestionar las declaraciones de Acuña, el bloque del Frente de Todos también arremete contra la política educativa del gobierno local, dirigido por Horacio Rodríguez Larreta. Se sugiere que tales comentarios son un reflejo de la falta de prioridad que se le atribuye a la educación pública, y se acusa a la gestión de incumplir su deber de garantizar el acceso a la educación en la Ciudad.
El Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop) en la Ciudad de Buenos Aires, encabezado por Alejandra López, no escatima en su crítica a Acuña. La organización sindical tacha las afirmaciones de la ministra como producto de la ignorancia o de una ideología discriminatoria y elitista. Alejandra López denuncia un profundo desprecio en las palabras de Acuña, considerando que reflejan un marco ideológico meritocrático y excluyente.
El Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) se suma al coro de voces que condenan las declaraciones de la ministra. Victoria Donda, titular del INADI, califica las palabras de Acuña como «estigmatizantes» y «discriminatorias», evidenciando prejuicios elitistas y un desprecio por el bienestar público en general. Donda advierte que tales expresiones no solo dañan la institucionalidad, sino que también perpetúan la exclusión y la división en la sociedad.