El Grupo Especial de Rescate (GER) es una unidad especializada en la atención de emergencias de alta complejidad, creada para intervenir en situaciones críticas donde se requiere preparación técnica avanzada, capacidad operativa inmediata y un alto nivel de coordinación. Su labor se centra en la protección y salvaguarda de la vida humana, actuando en escenarios adversos como derrumbes, inundaciones, incendios estructurales, rescates en altura, búsquedas en zonas agrestes y otros eventos de gran impacto.
Como parte fundamental de su estructura operativa, el GER trabaja de manera articulada con la Brigada Especial de Perros de Rescate, una unidad entrenada específicamente para la búsqueda y localización de personas desaparecidas, atrapadas o extraviadas. La incorporación de equipos caninos representa un recurso clave dentro del sistema de respuesta, ya que permite ampliar el alcance de las operaciones y reducir de manera significativa los tiempos de búsqueda en situaciones donde cada minuto resulta determinante.
La Brigada Especial de Perros de Rescate está conformada por binomios guía–can, cuyo entrenamiento es constante y progresivo. Los perros son seleccionados por sus cualidades físicas, su capacidad olfativa, su resistencia y su equilibrio emocional, mientras que los guías reciben formación técnica especializada para operar en contextos de alto estrés y riesgo. El trabajo conjunto se basa en la confianza mutua, la comunicación efectiva y el conocimiento profundo de las capacidades del animal.
Durante las intervenciones, el GER cumple funciones esenciales como la evaluación del escenario, la seguridad del área, la estabilización de estructuras, la planificación de accesos y la asistencia a las víctimas. En paralelo, la brigada canina se despliega para realizar tareas de búsqueda primaria y secundaria, tanto en superficies abiertas como en estructuras colapsadas o de difícil acceso. Esta combinación de capacidades humanas y caninas permite una respuesta integral, eficiente y segura.
De cara al año 2026, el GER y la Brigada Especial de Perros de Rescate proyectan un fortalecimiento de sus capacidades operativas mediante la actualización de protocolos, la incorporación de nuevo equipamiento y el perfeccionamiento del entrenamiento conjunto. Esta planificación responde a la necesidad de adaptarse a escenarios cada vez más complejos, marcados por el crecimiento urbano, el cambio climático y el aumento de eventos extremos que demandan una respuesta profesional y coordinada.
Asimismo, ambas unidades desarrollan tareas de capacitación, simulacros y actividades preventivas, orientadas tanto al personal operativo como a la comunidad. Estas acciones buscan mejorar la preparación ante emergencias, promover una cultura de prevención y reforzar la importancia del trabajo articulado entre las distintas áreas de respuesta.
En este contexto, el trabajo conjunto entre el Grupo Especial de Rescate y la Brigada Especial de Perros de Rescate se consolida como un pilar fundamental dentro del sistema de atención de emergencias. La combinación de experiencia, disciplina, tecnología y las capacidades naturales de los perros de rescate permite enfrentar con mayor eficacia los desafíos actuales y futuros, reafirmando el compromiso institucional de servicio, profesionalismo y vocación humanitaria rumbo al 2026.