Las compañías distribuidoras de electricidad han solicitado un incremento en las tarifas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) que alcanzaría un 10% en 2025. La propuesta fue presentada en la audiencia pública del Proceso de Revisión Quinquenal de Tarifas y contempla una fórmula de ajuste mensual vinculada a la inflación, los salarios y los precios mayoristas.
En la audiencia, Edenor planteó una suba del 8% en el Valor Agregado de Distribución (VAD), mientras que Transener propuso un aumento del 2% en el transporte de energía. En tanto, Edesur no precisó cifras concretas, aunque anticipó que busca un esquema tarifario más equitativo para pequeñas demandas y la eliminación de saltos en categorías de consumo.
Las distribuidoras justificaron sus pedidos en la necesidad de cubrir costos operativos y realizar inversiones. En este sentido, Edenor explicó que el impacto de la actualización tarifaria llevaría el valor de la factura promedio a $29.544, lo que representa un incremento de $9.624 respecto a los valores actuales. La empresa subrayó que el costo de la energía en el país sigue siendo uno de los más bajos de la región, comparado con Brasil, Chile, Perú y Uruguay.
Por su parte, Transener expuso que requiere el ajuste tarifario para financiar obras que permitan optimizar el sistema de transporte eléctrico. Asimismo, desde Edenor indicaron que proyectan inversiones por USD 1.275 millones hasta 2029, con el objetivo de reducir la duración y la frecuencia de los cortes de luz. En la misma línea, se prevé la construcción de tres subestaciones eléctricas en Hurlingham, el corredor norte y General Rodríguez, con una inversión estimada de entre USD 60 y 80 millones por cada una.
El nuevo cuadro tarifario será definido por el Ejecutivo y publicado el 31 de marzo, con entrada en vigencia a partir del 1° de abril. La intención oficial es evitar que la actualización impacte en más de un 10% sobre las facturas finales para no acelerar la inflación. No obstante, en el AMBA ya se registró un aumento promedio del 247% en el servicio eléctrico desde diciembre de 2023, impulsado por la reducción de subsidios y los incrementos en los costos de distribución y transporte.
En este contexto, el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, criticó la postura de las empresas y afirmó que ‘se ha tornado costumbre ver cómo el gobierno garantiza las metas financieras de las empresas mientras ignora por completo las necesidades de los argentinos’. Enfatizó, además, las deficiencias en el servicio de Edesur en su distrito y en otras zonas del conurbano.
El Ejecutivo, por su parte, avanza en un esquema de subsidios más focalizado, aunque su implementación podría demorarse hasta mediados de 2025. En la actualidad, las subvenciones se distribuyen en función de los ingresos familiares en relación con la Canasta Básica Total (CBT) del INDEC. Sin embargo, una encuesta reciente de Casa Tres reveló que el 44% de los argentinos prefiere mantener congeladas las tarifas, aún con el riesgo de sufrir cortes de luz.
Las próximas semanas serán clave para definir el futuro tarifario en el AMBA, en un contexto de tensión entre las necesidades de inversión de las empresas y el impacto que los aumentos podrían generar en el bolsillo de los consumidores.