En una sesión ordinaria, solicitada por el Poder Ejecutivo porteño, los legisladores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires aprobaron una ley destinada a incrementar los gastos y recursos del año actual, ajustándolos por inflación y aumentos salariales.
El cálculo del presupuesto para el presente año se elevó en más de $639 mil millones de pesos, respondiendo a la necesidad de adaptarlo a los crecientes costos ocasionados por la inflación y los acuerdos salariales alcanzados en las paritarias.
La iniciativa, promovida por el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, fue evaluada en la comisión parlamentaria de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria, presidida por el diputado Claudio Romero (VJ). Finalmente, el jueves, la medida se convirtió en ley con el respaldo de 31 votos a favor provenientes de los bloques VJ, UCR, PS y RU, mientras que 24 votos negativos provinieron de FdT, LLA, PTS-Frente de Izquierda Unidad, MST-Frente de Izquierda Unidad y Frente de Izquierda de los Trabajadores-PO.
Originalmente, el Presupuesto General de la Administración Gubernamental de la Ciudad para el año 2023 había sido establecido en $2 billones 154.963 millones. Sin embargo, se aprobó un aumento significativo de $639.467 millones.
De este incremento, $273.936 millones se destinaron a «gasto en personal», en virtud de los acuerdos salariales realizados hasta la fecha con diversas organizaciones gremiales que representan a los trabajadores de la Ciudad, así como para cubrir la inflación anual estimada.
Además, se asignaron $22.343 millones para la adquisición de medicamentos y otros insumos de salud, productos lácteos para el Ministerio de Educación, y uniformes, combustibles y lubricantes para el Ministerio de Justicia y Seguridad.
Un total de $146.537 millones se destinaron a gastos adicionales derivados de la prestación de servicios de comida para hospitales, escuelas, hogares, el Instituto de Seguridad Pública y la Policía de la Ciudad.
Cerca de $92 mil millones se dirigirán a proyectos de obras y equipamiento en diversos ministerios, incluyendo el plan hidráulico, el mantenimiento de la red pluvial y la seguridad digital. Asimismo, el CEAMSE recibirá alrededor de $4.200 millones.
En cuanto a los servicios de la deuda, la adecuación presupuestaria contempla $26.376 millones para amortizaciones e intereses, teniendo en cuenta las variaciones en las tasas de interés y el tipo de cambio promedio.
Es relevante destacar que estos gastos adicionales se financiarán principalmente a través de un aumento en la recaudación tributaria y no tributaria, con un menor aporte de las transferencias de fondos coparticipables. Cabe mencionar que se garantiza el equilibrio fiscal, sin previsiones de déficit.