Vecinos del barrio de Caballito se oponen a la construcción del «Parque Lineal» en la Ciudad, adentrándose en la obra y exigiendo respuestas gubernamentales sobre el proyecto, desencadenando una tensa situación.
La construcción del denominado «Parque Lineal» en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ha generado discordia en la comunidad de Caballito. Habitantes de este barrio capitalino han expresado su rechazo a la obra que se encuentra en curso sobre la avenida Honorio Pueyrredón, entre las calles Neuquén y el Cid Campeador, y han optado por manifestar su descontento ocupando físicamente el sitio.
La semana pasada marcó el inicio de la construcción del «Parque Lineal» en el barrio de Caballito. En el día lunes 31 de enero, un grupo de vecinos organizados irrumpió en el lugar donde se desarrollaban las obras, en un gesto de oposición claro hacia el proyecto urbano. La acción desencadenó una respuesta policial, generando momentos de tensión y voces elevadas.
Desde hace una semana, el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ha estado llevando adelante el ambicioso proyecto del «Parque Lineal» en el barrio Caballito. La iniciativa implica la creación de un extenso espacio verde de ocho cuadras, que ocupará tres carriles en sentido norte a sur de la avenida Honorio Pueyrredón, comprendidos entre la avenida Gaona y la calle Neuquén. El ejecutivo local ha asegurado que esta obra se extenderá sobre una superficie de más de 40 mil metros cuadrados, con una zona verde de 10 mil metros cuadrados. La ejecución de esta iniciativa recae en el ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana de la Ciudad, bajo la supervisión de la Secretaría de Transporte y Obras Públicas porteña.
Los residentes del barrio Caballito han protagonizado una persistente protesta, alegando que la traza de la avenida en la que se está desarrollando la obra carece de los permisos correspondientes para su implementación. Bajo el estruendo de cacerolas y aplausos, los vecinos han mantenido su presencia en el sitio en cuestión. La intervención policial ha complicado aún más la situación, intensificando el conflicto entre ambas partes.
Los ciudadanos de Caballito, quienes han venido expresando su rechazo a esta obra desde hace meses, se han enfrentado a la persistente ejecución del proyecto por parte del gobierno. En tono de protesta, los vecinos objetan los posibles efectos disruptivos que esta obra podría tener en el tráfico local y las calles adyacentes. Además, abogan por la creación de un parque en el playón ferroviario ubicado entre la avenida Avellaneda y la calle Yerbal, cerca del Puente Cantilo y las instalaciones del estadio de Ferro.
Los aspectos legales también entran en juego, ya que la disputa sobre el uso de los terrenos en cuestión, que abarcan 16 hectáreas, persiste entre el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Ejecutivo Nacional.
En simultáneo, los autoconvocados han expresado su demanda de mantener el flujo de tráfico actual en la Av. Honorio Pueyrredón, en ambas direcciones. En este contexto, han lanzado una petición a través de las redes sociales, planteando sus preocupaciones: «Crear un parque lineal que interrumpe la circulación desde el Cid Campeador hasta la plaza Giordano Bruno, complicará el tránsito de la zona mucho más. Calles como Rojas con cruces ferroviarios o Hidalgo concentrarán aún más tránsito del actual, y habrá lugares a los que será difícil acceder, como el colegio Bacacay y Repetto». La petición concluye enfatizando la existencia de otras áreas disponibles en el barrio para crear espacios verdes sin necesidad de alterar el flujo vehicular en una avenida de gran importancia.