En Suárez al 400, La Boca, una mujer de 35 años fue reducida por la Policía de la Ciudad con una pistola Taser luego de amenazar con un cuchillo a su exnovio. El hecho, desencadenado por una llamada al 911, involucró a la División de Intervenciones Rápidas y la Comisaría Vecinal 4C. La agresora, tras el incidente, fue trasladada al Hospital Argerich, donde se le brindó atención médica.
En una intervención destacada en Suárez al 400, efectivos de la Policía de la Ciudad se vieron obligados a utilizar una pistola eléctrica Taser para controlar y detener a una mujer de 35 años que amenazaba con un cuchillo a su exnovio en plena vía pública del barrio de La Boca.
La situación se desencadenó el pasado domingo al mediodía, cuando una llamada de alerta al 911 movilizó a los agentes de la División de Intervenciones Rápidas (DIR) y de la Comisaría Vecinal 4C hacia el lugar de los hechos. Al llegar, la agresora se negó a acatar la voz de alto de los uniformados, lo que llevó a la aplicación de medidas más enérgicas.
«Ante la negativa de la mujer a detenerse, un uniformado de la Policía de la Ciudad procedió a utilizar su pistola Taser», afirmó el informe oficial. Los dardos lanzados por el dispositivo generaron una descarga eléctrica de 400 voltios, manteniéndose activa durante aproximadamente cinco segundos. Este contundente actuar permitió a los agentes reducir a la agresora y proceder a su detención.
Como consecuencia de la intervención, la mujer fue trasladada de manera inmediata en una ambulancia del SAME al Hospital Argerich, situado también en el barrio de La Boca. Al llegar al centro médico, se constató que presentaba un cuadro de «excitación psicomotriz» derivada de la descarga eléctrica, así como un golpe en la cabeza producto de la caída al suelo durante el incidente.
En tanto, la Fiscalía en lo Penal, Contravencional y de Faltas N° 40, a cargo de Diego Espada, ha iniciado las actuaciones correspondientes. La mujer enfrenta cargos por «uso y portación de arma impropia» según lo estipulado en el artículo 102 del Código Contravencional.
El episodio, que tuvo lugar en pleno corazón de La Boca, pone de manifiesto la necesidad de intervenciones rápidas por parte de las fuerzas de seguridad ante situaciones de riesgo. La utilización de la pistola Taser en este caso específico ha generado debates sobre la proporcionalidad de la fuerza empleada. La mujer, ahora bajo investigación judicial, deberá responder por los cargos de «uso y portación de arma impropia», mientras que el Hospital Argerich continúa brindándole atención médica tras los eventos desencadenados en Suárez al 400.