El gobierno de Buenos Aires ejecutó dos operativos simultáneos en Abasto y Constitución, restituyendo la propiedad privada y desarticulando un foco de inseguridad, con lo que ya suma 519 inmuebles recuperados en dos años de gestión.
En una acción que marcó un fuerte compromiso con el respeto a la propiedad privada y la seguridad, el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires recuperó dos inmuebles en una sola jornada. Uno de los operativos se centró en la zona de Balvanera, a metros del Abasto Shopping, donde se desalojó una propiedad que se encontraba tomada desde el año 1992, lo que significó un lapso de 33 años de ocupación ilegal. El otro allanamiento se realizó en el barrio de Constitución, donde se clausuró un edificio con múltiples denuncias vecinales por actividades ilícitas y venta de drogas. Con estos dos procedimientos, la administración porteña totaliza 519 propiedades recuperadas en menos de dos años de gestión, reforzando una política de restitución y ordenamiento urbano.
El desalojo en el Abasto, llevado a cabo en la calle Lavalle 3263, fue ejecutado en cumplimiento de una orden judicial vigente. En el lugar vivían 19 personas, la mayoría de ellas extranjeras, y el inmueble acumulaba múltiples denuncias por disturbios por parte de los vecinos, lo que generaba un clima de inseguridad en el entorno. El operativo fue coordinado por la Policía de la Ciudad, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público, y la Red de Atención, garantizando el cumplimiento de la ley y el acompañamiento en la restitución.
Por su parte, el allanamiento en Constitución se realizó en una vivienda ubicada en Brasil 1390. Este edificio fue clausurado por la Agencia Gubernamental de Control (AGC) debido a un inminente peligro de derrumbe, lo que ponía en riesgo la vida de sus habitantes. En este inmueble residían 22 familias, y se constató que algunas de las personas con domicilio en esa vivienda se encuentran detenidas actualmente en una alcaldía. A su vez, el inmueble tenía denuncias sobre actividades ilícitas vinculadas al narcotráfico y la inseguridad. La modalidad de este procedimiento fue similar a la utilizada en septiembre para el desalojo del Hotel Sol y Luna, ubicado en Brasil 1363.
El Jefe de Gobierno, Jorge Macri, destacó la importancia de la acción y la decisión política detrás de estos procedimientos. “Hoy recuperamos dos inmuebles en un solo día: una propiedad en Balvanera que estaba tomada desde 1992, y un edificio en Constitución donde los vecinos denunciaron que sus ocupantes alteraban la seguridad del barrio. En la Ciudad, la propiedad privada se respeta”, sostuvo el mandatario, quien además resaltó el trabajo conjunto que desarrollan la Justicia y el Ministerio Público Fiscal para lograr estos resultados.
Macri fue enfático en señalar la postura de su gestión frente a la ilegalidad que se consolidó durante décadas en la CABA. “Cuando llegamos al Gobierno, sabíamos que no iba a ser fácil. Durante años eligieron mirar para otro lado, convivir con la ilegalidad y justificar la inacción. Nosotros tomamos una decisión política clara: hacer cumplir la ley y devolverle a cada porteño lo que es suyo”, completó el Jefe de Gobierno, vinculando la recuperación de los inmuebles a la necesidad de restablecer el orden y la legalidad en el espacio público y privado.
En menos de dos años, la política de restitución se tradujo en el recupero de una gran variedad de propiedades emblemáticas y focos de conflicto. Entre los inmuebles devueltos a sus legítimos dueños y a la administración pública, se encuentra el edificio de doce pisos conocido como el “Elefante Blanco” en Belgrano, un predio que estuvo tomado durante medio siglo. A su vez, se recuperaron la histórica Casa Blaquier, ubicada en el Casco Histórico; la llamada “Galería del Terror” en Nueva Pompeya; un sector clave del Mercado de Bonpland de Palermo y un predio de 2.500 metros cuadrados en la estratégica intersección de Paseo Colón y San Juan, que era regenteado por el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD).
La acción no se limitó a las propiedades tomadas por años, sino que se enfocó en desarticular centros de venta de drogas y de ejercicio ilegal de la prostitución. Fueron devueltos a sus dueños varios ex hoteles que operaban como focos delictivos en barrios como Constitución, San Telmo y Flores. También se ejecutaron desalojos de inmuebles en Almagro, Palermo, La Boca, Villa Crespo, Barracas y Once, entre otros barrios de la capital nacional. De tal modo, la política de restitución se percibe como una herramienta de saneamiento social y de mejora de la seguridad barrial. Un ejemplo de esto fue la recuperación del predio conocido como “La Lechería” en Villa del Parque, un punto neurálgico en la zona.
A su vez, de manera simultánea a los desalojos de propiedades privadas, la Ciudad realizó trece megaoperativos que culminaron con el desalojo de más de 18 mil manteros que ocupaban ilegalmente el espacio público. Estas intervenciones se concentraron en zonas de alto tránsito comercial y peatonal, como Once, Flores (en la avenida Avellaneda y sus inmediaciones), Parque Centenario, Constitución, Chacarita, Parque Patricios, Liniers, Parque Saavedra y Mataderos. Estos operativos, que implican una fuerte coordinación de recursos, buscan liberar el espacio público para la libre circulación y el comercio formal.
Finalmente, el gobierno porteño informó sobre otro desalojo en el barrio de Agronomía, en la intersección de Beiró y Gavilán, que se ejecutó por orden del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Contencioso y Administrativo Federal Nro 7. Este último procedimiento, en relación al Expediente 25452/2023, estuvo a cargo del Dr. Enrique Lavie Pico, con la Secretaría 14 a cargo del Dr. Ignacio Di Cesare.