En el marco del 60 aniversario de la inmigración coreana en Argentina, se lleva a cabo la «Semana de la Gastronomía Coreana», conocida como «Food Week Hansang», una iniciativa que invita a los comensales a explorar la riqueza de la cocina de la península asiática. Del 15 al 24 de agosto, más de 20 restaurantes de diferentes ciudades del país, incluyendo la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Salta, Mar del Plata y El Calafate, se suman a la celebración, ofreciendo menús especiales con precios que parten de los $20.000.
Esta edición tendrá como protagonista al «baek ban», uno de los formatos más tradicionales de la mesa coreana. De tal modo, cada restaurante participante sumará a su carta este plato, que consiste en un principal acompañado de arroz, sopa y una variedad de guarniciones, conocidas como «banchan». Los locales buscan, a su vez, visibilizar la creatividad, la tradición y el sabor del «hansik», la cocina coreana.
Durante diez días, los restaurantes de la Ciudad y del interior se unen para conmemorar las seis décadas de la llegada de los primeros inmigrantes coreanos al país. En este sentido, la propuesta gastronómica se convierte en un homenaje a la historia y el legado de la comunidad, así como una forma de dar a conocer la cultura coreana a través del paladar. “La cocina es una forma de construir puentes entre culturas. En cada plato hay historia, memoria y amor. A 60 años de la llegada de nuestros abuelos y padres a esta tierra, queremos celebrar cocinando, compartiendo, y agradeciendo”, declaró Sandra Lee, presidenta de la Asociación de Gastronómicos Coreanos en Argentina, Hansang.
Los participantes, además de sus propuestas habituales, tendrán el mencionado menú especial del «baek ban», pensado como un “gesto de gratitud, memoria y orgullo”. En tanto, este formato de mesa coreana, con sus variaciones estacionales en las guarniciones, será la estrella de la semana. Por su parte, la iniciativa es un esfuerzo colectivo para compartir lo mejor de la cocina de Corea y sus múltiples formas, acercando sus sabores a los comensales argentinos.
Entre los más de veinte locales que participan de la Food Week Hansang, se encuentran algunos de los más reconocidos y emblemáticos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, así como de otras provincias. En la CABA, el público podrá degustar las propuestas de sitios como Una Canción Coreana, ubicado en Avenida Carabobo 1549, Kikiriki, en Terrero 1525, y Hanok, en Thames 1780. Asimismo, la pastelería Lab Sucré de Paola Chang y la tradicional Pan Moa también se suman a la celebración. Otros lugares que participan en la capital son Maniko Fried Chicken, Yugane y Mocozi K BBQ. También se suman Ku:l, Uni Soju Bar, The Kunjip, Galbi, Gamm, Barthale, Mashisso, Hangukkwan, Patio y Singul Bongul.
La celebración se extiende a otras provincias, con la participación de Izaxu en la provincia de Salta, Patagonia Hansik en El Calafate y Suni en la ciudad de Mar del Plata. Esta expansión geográfica demuestra el alcance y la consolidación de la gastronomía coreana en todo el territorio nacional, lo cual permite que más personas se acerquen y disfruten de sus sabores.
Además de celebrar los sabores tradicionales, la Semana de la Gastronomía Coreana busca visibilizar a “la nueva generación de cocineros y emprendedores coreano-argentinos que hoy revalorizan sus raíces desde la innovación, el diseño y la integración cultural”. Muchos de ellos son nietos de aquellos primeros inmigrantes que llegaron al país en 1965, y que hoy fusionan el legado familiar con la identidad local, enriqueciendo la oferta culinaria de la Ciudad.
El evento se perfila como una ocasión perfecta para acercarse a la cocina coreana y su cultura. Con propuestas que van desde el plato principal hasta las guarniciones que lo acompañan, los comensales podrán vivir una experiencia gastronómica completa.
En este sentido, el evento es una forma de honrar a los inmigrantes y a las generaciones que los siguieron, quienes con su trabajo y dedicación contribuyeron a la diversidad cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La iniciativa, que forma parte de las actividades oficiales por el 60 aniversario de la inmigración, resalta la importancia de la gastronomía como un motor de integración y un puente entre culturas.