La Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires estableció la inscripción y registro de dueños de perros de 17 razas consideradas potencialmente peligrosas, como parte de las medidas para fomentar la tenencia responsable y garantizar la seguridad ciudadana.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a través de la Agencia de Protección Ambiental, emitió una resolución que promulga la inscripción y el registro de los propietarios de 17 razas caninas catalogadas como potencialmente peligrosas. Esta medida responde a la Ley 4708, aprobada en 2011 por la Legislatura porteña, que identifica específicamente a las razas y características que requieren este proceso.
Entre las razas incluidas en la regulación se encuentran el pitbull, terrier, American Staffordshire terrier, tosa inu, bull terrier, gran perro japonés, presa canario, ovejero alemán, can corso, mastín napolitano, dogo argentino, dogo de Burdeos, bullmastiff, Rottweiler, doberman, akita inu y fila brasileño. Asimismo, la ley extiende su alcance a cualquier perro que haya sido entrenado para atacar, los descendientes de cruces entre razas peligrosas y aquellos que excedan los 20 kilos de peso, con medidas corporales específicas.
Para adherir a esta regulación, los propietarios de las razas mencionadas deben inscribirse en el «Registro de Propietarios de Perros Potencialmente Peligrosos». Este proceso puede llevarse a cabo a través del Sistema de Tramitación Inmediata (TAD) en línea, y requiere la provisión de información personal del dueño y del animal, así como una imagen del perro, número de microchip, certificado de vacunación antirrábica actualizado y un seguro de responsabilidad civil que cubra posibles daños o lesiones causadas por la mascota.
La ley también impone la obligación de que los dueños garanticen un cercado adecuado para prevenir ataques del animal hacia terceros, y prohíbe de manera explícita el abandono de perros catalogados como potencialmente peligrosos. Además, en caso de cualquier incidente que cause daño a terceros, los dueños están obligados a informar inmediatamente al Registro.
El incumplimiento de estas normativas acarreará multas que oscilan entre $19,500 y $78,000, duplicándose en caso de reincidencia. Los permisos de tenencia para perros potencialmente peligrosos tendrán una validez de un año y, en caso de transferencia de propiedad, deberá notificarse al Registro correspondiente. Además, dentro de los tres meses posteriores a la obtención del permiso, todos los propietarios deberán completar un curso de capacitación dictado por la Unidad de Coordinación de Sanidad y Tenencia Responsable de Mascotas, como parte de las medidas destinadas a promover una convivencia segura y respetuosa en la Ciudad.