El índice de precios en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires marcó una aceleración respecto a junio y totaliza una suba del 18,1% en lo que va del año. Restaurantes, hoteles y transporte lideraron los aumentos por el impacto de las vacaciones de invierno.
Durante julio, la inflación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires alcanzó el 2,5%, según el informe difundido por la Dirección General de Estadística y Censos porteña. Este registro implicó una aceleración respecto al 2,1% de junio, y llevó el acumulado del año al 18,1%. En términos interanuales, el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad (IPCBA) mostró un incremento del 40,9%, lo que representa una desaceleración de 3,6 puntos porcentuales en comparación con el mes anterior.
Este dato suele anticipar la inflación nacional que el INDEC publica días más tarde. De hecho, las estimaciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central anticipan una suba del 1,8% para el mismo período a nivel nacional, pese a la fuerte suba del dólar ocurrida el mes pasado. El dato oficial se dará a conocer el miércoles 13.
La suba en la Ciudad se explicó principalmente por los incrementos en seis divisiones de consumo: Restaurantes y hoteles, Vivienda y servicios básicos, Transporte, Alimentos y bebidas no alcohólicas, Recreación y cultura, y en menor medida, los bienes y servicios regulados.
En este sentido, la categoría que más presión ejerció sobre el índice fue Restaurantes y hoteles, con un alza del 5,3%. Este segmento aportó 0,60 puntos porcentuales al total mensual, impulsado por el aumento en las tarifas de alojamiento por turismo y por las subas en los precios de comidas y bebidas servidas en locales gastronómicos. El receso invernal fue un factor clave en esta dinámica.
A su vez, la división Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles registró una variación del 2,3%, con una incidencia de 0,45 puntos. En este rubro se destacaron las actualizaciones en alquileres, expensas y tarifas de servicios básicos del hogar.
Transporte también presentó un incremento relevante, del 3,6%, con impacto de los aumentos en pasajes aéreos, combustibles para vehículos familiares y el boleto de colectivo urbano. Este conjunto de ajustes sumó presión sobre el nivel general de precios del mes.
Por su parte, Alimentos y bebidas no alcohólicas subieron 1,8%, por debajo del promedio. No obstante, dentro de esta división se observaron subas notables en verduras, tubérculos y legumbres (6,9%), así como en carnes (1,2%) y panificados (1,6%), productos que afectan directamente el gasto cotidiano de las familias.
En tanto, Recreación y cultura también se encareció 3,6%, debido a la suba en los paquetes turísticos. La temporada alta potenció el alza de este tipo de servicios, sumando al índice general una presión adicional.
El resto de los rubros mostró aumentos más moderados. Una excepción fue Prendas de vestir y calzado, que presentó una caída del 1,6%, moderando parcialmente el alza del IPCBA.
En cuanto a los agrupamientos, los bienes subieron 1,2% durante julio, mientras que los servicios treparon 3,3%, reflejando la dinámica de los precios en hoteles, restaurantes y alquileres. Entre enero y julio, los bienes aumentaron 12,5% y los servicios 21,8%. En la comparación interanual, los bienes crecieron 26,7% y los servicios 50,9%, con una leve desaceleración en ambos casos frente al mes anterior.
La evolución de los bienes respondió, principalmente, a los aumentos en alimentos como verduras, carnes y productos panificados, así como en combustibles. En contraste, las bajas en indumentaria ayudaron a contener parte del alza general. En lo que respecta a los servicios, las mayores subas provinieron de las tarifas de alojamiento por turismo, el consumo en locales gastronómicos y los alquileres de vivienda.
En la misma línea, los bienes y servicios estacionales aumentaron 9% en promedio, traccionados por las tarifas hoteleras y los paquetes turísticos. Por el contrario, las caídas en el precio de la ropa atenuaron esta suba.
La categoría de precios regulados, por su parte, mostró un incremento de 2,1% en julio. Sobresalieron los aumentos en las cuotas de medicina prepaga, combustibles para uso doméstico, el boleto de colectivo urbano y los aranceles en colegios de nivel inicial, primario y secundario. Con estos movimientos, la variación interanual de los regulados descendió al 45%, marcando una desaceleración de 3,3 puntos porcentuales respecto a junio.