Tras varios meses de trabajos, la estación Malabia de la Línea B del subte porteño reabrió sus puertas al público el viernes 17 de abril, marcando un nuevo hito dentro del proceso de renovación que impulsó Subterráneos de Buenos Aires. La intervención formó parte de un plan integral que ya había alcanzado a numerosas estaciones de la red y que buscó mejorar tanto la calidad del servicio como la experiencia cotidiana de miles de pasajeros.
La obra en Malabia fue de carácter integral. No solo se abordaron problemas estructurales históricos, como las filtraciones, sino que también se avanzó en una renovación estética completa. Se realizaron tareas de impermeabilización, pintura general y recambio de pisos deteriorados, además de la incorporación de nuevos revestimientos que aportaron mayor durabilidad y una imagen más moderna a los distintos sectores de la estación.
Uno de los ejes principales del proyecto fue la modernización del sistema de iluminación. La instalación de tecnología LED permitió mejorar la visibilidad en andenes, accesos y pasillos, al mismo tiempo que redujo el consumo energético. En paralelo, se renovó la señalética, facilitando la orientación de los usuarios y ordenando la circulación interna, un aspecto clave en estaciones de alto tránsito.
Las mejoras también incluyeron aspectos menos visibles pero fundamentales para el funcionamiento del servicio. Se llevó adelante una readecuación eléctrica completa y se sumaron nuevos puntos de atención al usuario, en línea con una estrategia orientada a reforzar la seguridad y la asistencia. Asimismo, se intervinieron accesos, galerías de escaleras y andenes, que fueron adaptados para resultar más amplios, cómodos y funcionales.
El mobiliario de la estación fue otro de los elementos renovados. Se instalaron nuevos bancos, cestos de residuos y apoyos isquiáticos en los andenes, incorporaciones que, aunque sencillas, impactaron directamente en la comodidad de los pasajeros durante la espera. En paralelo, se puso en valor el patrimonio histórico del espacio: se restauraron murales y se recuperaron cuatro nomencladores originales que aún conservaban la inscripción “Canning”, el antiguo nombre de la estación.
Desde el Gobierno de la Ciudad, encabezado por Jorge Macri, se destacó que estas obras respondieron a una política sostenida de modernización del sistema de transporte. El objetivo, según se remarcó, fue elevar los estándares del servicio mediante inversiones continuas, que incluyeron tanto la renovación de estaciones como la incorporación de nuevo material rodante.
En la misma línea, las autoridades de la empresa subrayaron que las intervenciones apuntaron a transformar las estaciones en espacios más seguros, accesibles y acordes a las necesidades actuales del transporte urbano. La reapertura de Malabia se inscribió así en un proceso más amplio que ya había permitido renovar 19 estaciones en distintas líneas del subte, incluyendo paradas emblemáticas de las líneas A, B, C y D, además de mejoras en la Línea E y en los paradores del Premetro.
Sin embargo, el plan no se detuvo. Al momento de la reapertura, continuaban cerradas por obras otras estaciones estratégicas, como Piedras en la Línea A y Tribunales en la Línea D, mientras que se proyectaban nuevas intervenciones en puntos clave de la red. Estas acciones se integraron dentro de un esquema mayor vinculado al Sistema Integrado de Movilidad Urbana de la Ciudad.
En ese contexto, también se avanzó con la adquisición de 224 coches nuevos, destinados a renovar por completo la flota de la Línea B y a mejorar la frecuencia en otras líneas. A esto se sumaron trabajos de renovación de escaleras mecánicas obsoletas y la instalación de nuevos ascensores, con el objetivo de fortalecer la accesibilidad.
La reapertura de Malabia representó, en definitiva, un paso significativo dentro de un proceso de transformación más amplio. Con obras que combinaron infraestructura, tecnología y recuperación patrimonial, el desafío pasó a ser sostener el ritmo de las mejoras para consolidar un sistema de transporte más eficiente, cómodo y accesible para una red que continúa siendo una de las más utilizadas de la Ciudad de Buenos Aires.