Una vecina del barrio porteño dejó su vehículo para lavar y, en cuestión de minutos, un desconocido se presentó como su pareja, pagó el servicio y huyó con el auto. El ladrón continúa prófugo y es buscado por la Policía.
El barrio de Liniers fue escenario de un hecho tan curioso como alarmante. Una mujer dejó su Citroën C3 en un lavadero de autos, como hacía habitualmente cada dos meses, y un hombre que fingió ser su pareja engañó al personal del local para quedarse con el vehículo. El insólito robo ocurrió en “Lo de Sereno”, ubicado sobre la calle Patrón al 7.000, a una cuadra y media de la avenida Emilio Castro. Según informaron fuentes policiales, el delincuente aún no fue identificado y permanece prófugo.
La víctima, llamada Delfina, relató en diálogo con el canal TN: “Lo dejé como siempre, a las 13.30. Me tomaron mis datos, mi nombre y mi teléfono”. Una hora y media más tarde, su verdadero novio, Gonzalo, fue al local a retirar el auto, pero descubrió que ya no estaba. Desconcertado, llamó a Delfina para advertirle: “Nos robaron el auto, se lo llevó otro”. Ella, incrédula, respondió que creyó que se trataba de una broma. “Pensé que me estaba haciendo una joda”, aseguró.
Cuando la pareja llegó al lugar, los empleados le informaron que el vehículo ya había sido retirado por otro hombre que, según ellos, se presentó como el novio de la dueña. El supuesto impostor había pagado el lavado y se fue conduciendo el coche sin levantar sospechas. Ante esa situación, Delfina realizó la denuncia en la Comisaría Vecinal 9B, mientras un llamado al 911 movilizó a la Policía de la Ciudad para tomar declaraciones y revisar las cámaras de seguridad del local.
El dueño del lavadero contó a los agentes que, al momento en que el verdadero novio se presentó a buscar el vehículo, fue a la oficina a buscar la llave y no la encontró. Uno de sus empleados entonces explicó que la había entregado previamente a otro hombre, quien se identificó falsamente como pareja de la clienta. El engaño fue tan convincente que nadie sospechó del impostor.
Las cámaras de seguridad del lavadero registraron el momento en que el delincuente llegó caminando, observó con atención la patente, pagó el servicio, recibió las llaves y se marchó manejando el Citroën C3. “Se ve a un hombre que se quedó mirando el auto, como observando la patente. Pagó el servicio, dijo que venía a buscarlo y se fue manejando. Tenía una gorra, pero no se le ve mucho la cara”, describió la víctima al revisar las imágenes.
La investigación quedó a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°37, conducida por la doctora Romina Monteleone y la Secretaría del doctor Guerra de Souza. Desde allí ordenaron que las grabaciones del comercio sean remitidas a la División Individualización Criminal de la Policía Federal Argentina, con el fin de identificar al sospechoso.
Por el momento, los investigadores analizan las imágenes de las cámaras de la zona y los registros de tránsito cercanos para dar con el paradero del ladrón, que sigue prófugo. En tanto, la víctima continúa a la espera de novedades sobre la recuperación de su vehículo, mientras el episodio genera preocupación entre los vecinos del territorio porteño por la facilidad con que el delincuente logró concretar el robo.