Un colectivo de la línea 106 chocó con una camioneta en Paraguay y Ayacucho. Tras la colisión, los ocupantes del vehículo agredieron al chofer y a un encargado de edificio que intentó mediar. El tenso episodio fue captado en video.
Una mañana caótica se vivió en el barrio porteño de Recoleta cuando dos hombres protagonizaron un violento altercado tras chocar su camioneta contra un colectivo de la línea 106 en la esquina de Paraguay y Ayacucho. Los agresores no solo rompieron el parabrisas del transporte público con un palo, sino que también propinaron una brutal golpiza al encargado de un edificio cercano que intentó intervenir para calmar los ánimos. La secuencia del ataque fue registrada por un testigo con su celular y las imágenes rápidamente se viralizaron en redes sociales.
Según el relato del colectivero involucrado, el incidente comenzó cuando el colectivo colisionó levemente contra la camioneta en la transitada intersección. En lugar de dialogar de manera pacífica, los ocupantes del vehículo particular se bajaron, tomaron un palo y comenzaron a golpear repetidamente el parabrisas del colectivo, causando su rotura. “Creyeron que me iba a dar a la fuga y yo estaba acomodando el colectivo. Se cruzaron y comenzaron a golpear con un palo. Decían que querían que yo detenga la unidad, pero ellos no tenían los papeles de la camioneta», explicó el chofer en diálogo con la prensa.
En medio de la tensión, un encargado de un edificio próximo intentó mediar en el conflicto pidiendo a los agresores que se calmaran y permitieran el paso del colectivo, sugiriendo que contactaran a la Policía de la Ciudad para resolver la situación de forma adecuada. Sin embargo, sus esfuerzos por aplacar los ánimos solo intensificaron la furia de los agresores, quienes se negaron a liberar la vía, bloqueando el paso del transporte público y generando una fila de autos detrás.
La situación escaló rápidamente cuando uno de los atacantes comenzó a insultar al encargado. «Pelotudo (sic). Vos no te metas. Callate la boca, la concha de tu madre (sic)», gritó uno de los hombres antes de propinarle una patada en el estómago. Mientras el encargado intentaba recuperarse del golpe, otro de los agresores le dio un puñetazo en la cara. A medida que la pelea se descontrolaba, el encargado se vio obligado a defenderse, lo que desató una trifulca en la que finalmente se involucró un tercer sujeto.
Afortunadamente, varios transeúntes intervinieron para separar a los involucrados antes de que la situación se agravara aún más. Minutos después, efectivos de la Comisaría Vecinal 2 B de la Policía de la Ciudad llegaron al lugar y lograron controlar la situación. En su parte oficial, la Policía detalló: “Personal de la Comisaría Vecinal 2 B de la Policía acudió esta mañana hasta Paraguay y Ayacucho, en Recoleta, donde un colectivo de la línea 106 chocó con un vehículo particular. Los oficiales se encontraron con el parabrisas del colectivo dañado, presuntamente por un ataque en el marco de una discusión de tránsito, y a un hombre, encargado de un edificio de la zona, lastimado en el rostro cuando habría intentado mediar”.
El chofer del colectivo, quien prefirió mantener su identidad en reserva, ofreció más detalles del tenso episodio en una entrevista con el canal TN. Relató cómo los agresores, al pensar que el colectivo escaparía, comenzaron a golpear el parabrisas con un palo mientras los pasajeros observaban atónitos desde el interior. “Agarraron un palo y violentaron a la unidad. Estaba lleno de pasajeros. Desde arriba de la unidad les gritaban que no podían retener un transporte público con pasajeros encima y ahí fue que empezaron a agredir. Yo no puedo bajar de la unidad, no nos lo permiten, así que no tuve heridas», comentó.
El chofer también expresó su desconcierto por la violencia del ataque, afirmando que en sus 10 años de servicio en la línea 106 nunca había vivido un episodio similar. «Traté de manejarlo bien por la gente. Incluso, una señora tuvo un ataque de pánico. No abrí las puertas hasta que llegó la Policía y los pasajeros estaban seguros”, añadió, subrayando la prioridad de proteger a los pasajeros en medio del caos.