La proliferación del Aedes albifasciatus en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) continúa generando molestias. Dos expertos en entomología explican las causas de la invasión y proyectan su duración. Además, señalan riesgos asociados a esta especie de mosquito.
En las últimas semanas, el AMBA y la región central del país han experimentado una invasión masiva de mosquitos, específicamente la especie Aedes albifasciatus. Estos insectos, conocidos como «mosquitos de inundación», han causado malestar en la población. Sylvia Fischer, investigadora del CONICET, explica que la proliferación se debe a las lluvias que siguieron a una extensa sequía.
«Debido a la sequía previa, se había acumulado una gran cantidad de huevos. Cuando comenzaron las lluvias continuas debido al fenómeno de El Niño en el último mes y medio, todos estos huevos eclosionaron simultáneamente. Las larvas se desarrollaron al mismo tiempo, emergiendo cantidades enormes de mosquitos adultos, lo que explica este repentino aumento en su población», detalla Fischer.
La adaptabilidad del Aedes albifasciatus a diversas condiciones climáticas contribuye a su presencia en áreas urbanas. Fischer aclara que estos mosquitos se criaron principalmente en zonas rurales y fueron trasladados hacia zonas más urbanas por el viento y su propio vuelo.
«Lo que estamos viendo en la zona metropolitana y otras ciudades es un ‘efecto derrame’ de la abundancia en áreas más rurales», señala la investigadora del CONICET.
Respecto a la duración de la invasión, Fischer comenta: «Esperaríamos que la cantidad de mosquitos Aedes albifasciatus empiece a disminuir en los próximos días, debido a la mortalidad natural que van sufriendo diariamente». Añade que, aunque este tipo de picos suele durar entre una semana y diez días, dada la magnitud actual, podría extenderse un poco más.
Por otro lado, el biólogo Manuel Espinosa, coordinador de Programas y Proyectos de la Fundación Mundo Sano, advierte sobre las condiciones climáticas que favorecen la presencia de mosquitos. «Mientras continúen estas condiciones, mosquitos va a haber», destaca.
Espinosa también menciona el pico poblacional del Aedes aegypti, mosquito vector del dengue, que coincide con la presencia del Aedes albifasciatus. Destaca la importancia de factores climáticos y humanos en la proliferación de mosquitos, incluyendo la necesidad de eliminar objetos que acumulen agua en viviendas.
Respecto a futuras invasiones, Fischer sugiere que aunque no se puede descartar por completo, es poco probable que se repita una de esta magnitud este verano. Explica que el actual pico de abundancia es resultado de una sequía prolongada seguida de lluvias copiosas.
«Si bien ahora hay hembras poniendo huevos, no esperaría otro pico de esta magnitud este verano, aunque puede haber algunos de menor intensidad, causados por una fracción de los huevos que eclosionan luego de las próximas lluvias», aclara Fischer.
La situación de invasión de mosquitos en el AMBA, originada por factores climáticos específicos, sigue siendo motivo de preocupación para la población. Expertos en entomología analizan la duración probable de este fenómeno, destacando la importancia de condiciones climáticas continuas y la necesidad de medidas preventivas ante posibles riesgos asociados a la presencia del Aedes albifasciatus, como la transmisión de la encefalitis equina.