En el día del Guardaparques, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires cuenta con un equipo de 595 personas con la misión de cuidar el mantenimiento de las infraestructuras y la seguridad de niños y adultos en casi 200 espacios verdes de las 15 comunas porteñas.
La Ciudad reivindica cada 27 de febrero, en la celebración del día del Guardaparques, las múltiples y variadas actividades que los guardaparques realizan a diario el equipo de 595 personas que cuidan las plazas y parques de las 15 comunas porteñas.
Por su parte, Julia Domeniconi, secretaria de Atención Ciudadana y Gestión Comunal de la Ciudad, indicó: «Los guardaparques de la ciudad cumplen un rol fundamental en el cuidado de la infraestructura pública y también como verdaderos moderadores entre vecinos observando el buen uso de nuestras plazas para que exista una buena convivencia”, y agregó: “Hoy celebramos un nuevo aniversario de la conformación de este equipo de servidores públicos, que además integran el sistema integral de seguridad pública y es tan valorado por nuestros vecinos».
Este servicio a la comunidad está coordinado por la Subsecretaría de Gestión Comunal coordina junto a las quince comunas. En este sentido, los guardaparques porteños fomentan el respeto de las normas en armonía, constatan que las infraestructuras funcionen adecuadamente y reciben las inquietudes de los vecinos para mejorar la limpieza y/o reparar o reponer mobiliario. A su vez, tienen la responsabilidad de dar aviso inmediato cada vez que se produce una situación de riesgo, por ejemplo, ante una rama con peligro de caída o un cable fuera de lugar.
Además, otra de sus funciones como servidores públicos y guardianes del espacio verde, es la de permanecer en constante comunicación con el Sistema Integral de Seguridad y trabajar en red con el resto de las fuerzas de seguridad para que estos concurridos espacios sean ámbitos seguros, amigables y accesibles para los ciudadanos.
En cuanto a la visibilidad de estos referentes les da una seguridad extra a las plazas. Una vecina que suele elegir la Plaza Garicoits para pasar las tardes junto a sus hijos dijo: “Que haya guardaparques es muy positivo porque conocen a los vecinos, a los nenes que vienen a los juegos, sus juguetes y, si nos olvidamos algo en la plaza, ellos saben a quién pertenece”.
Lucía Ferrari, directora general de Espacios Verdes y Arbolado de la Ciudad, destaca que los guardianes de los parques “disponen de telefonía móvil que les permite estar conectados en tiempo real a través de los sistemas de geolocalización (GPS) y geogestión (AGPS), herramientas con las que pueden enviar alarmas que registran de manera inmediata su ubicación y reclamo, para que, en caso de ser necesario, el personal autorizado les brinde una respuesta o eleve el pedido al 911”.
En este sentido, Enrique Bustos, que es cuidador en el Parque de los Niños desde hace 8 años, aunque también trabajó en algunas plazas, por medio de su experiencia, opina: “Lo bueno de ser guardaparque es que ningún día es igual a otro, como la vida misma. Se dan situaciones lindas como ver el amanecer, estar en contacto con la naturaleza o empatizar con las personas que van a los parques, que normalmente van a relajarse, a buscar tiempo para pensar o a entretenerse, lo mismo cuando vienen los chicos de los colegios, a quienes les mostramos el parque”.