La propagación de la Covid 19 en Argentina toma un rumbo preocupante, con un aumento significativo de los contagios que se ha cuadruplicado en tan solo un mes. A pesar de este aumento, el impacto de las vacunas en la población ha moderado los efectos de la enfermedad, destacándose como un factor protector.
La ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, durante una reunión del Consejo Federal de Salud (COFESA), anunció el inicio de una cuarta ola de Covid 19 en Argentina. Vizzotti destacó los esfuerzos realizados por la sociedad, los equipos de salud y los gobiernos a nivel nacional, provincial y municipal para enfrentar la situación, resaltando la importancia de la vacunación en esta nueva etapa.
Los datos brindados por el Ministerio de Salud de la Nación muestran un aumento progresivo de los contagios. A partir de la semana que culminó el 17 de abril, se registraron 8.387 casos de contagio. Para el 1 de mayo, la cifra aumentó a 11.443, mientras que el 8 de mayo se reportaron 17.646 casos. La última semana del 8 al 15 de mayo, los contagios alcanzaron la cifra de 33.989, representando un incremento exponencial que refleja un aumento del 92% en la incidencia de casos a nivel nacional.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la situación es aún más preocupante, con un aumento de más del 100% en los contagios en comparación con la semana anterior. Esta disparidad se debe, en parte, a una mayor cantidad de pruebas de detección realizadas en la ciudad, aunque aún insuficientes para identificar todos los casos. La falta de pruebas de detección ha llevado a que existan personas que portan el virus sin saberlo, contribuyendo a la propagación.
La fortaleza en esta situación reside en el alto nivel de vacunación en Argentina. Si bien los contagios han aumentado, los efectos de la enfermedad son controlables en la mayoría de los casos. La vacunación ha demostrado ser efectiva para mitigar los síntomas y reducir las hospitalizaciones y fallecimientos. En la última semana, se registraron 47 muertes y 300 internaciones en terapia intensiva, cifras que indican que los efectos de la ola de contagios son manejables.
Para mantener la situación bajo control, es crucial mantener el ritmo de vacunación, especialmente a medida que se acercan los meses de invierno. La duración de la inmunización proporcionada por las vacunas tiende a disminuir con el tiempo, por lo que se hace necesario completar los esquemas de refuerzo con las dosis adicionales. A pesar de que las primeras dosis fueron aplicadas a una gran proporción de la población, el esquema completo de refuerzos aún se encuentra atrasado, lo que podría tener efectos negativos en el futuro.
Junto con la vacunación, se insta a la población a mantener las medidas de prevención recomendadas, como el uso de tapabocas en espacios cerrados, la ventilación adecuada, el lavado frecuente de manos y la utilización de alcohol en gel. La combinación de estas medidas con la vacunación adecuada es esencial para enfrentar eficazmente la cuarta ola de contagios de Covid-19 en Argentina.