Se completó la repavimentación de la avenida Larrazábal en el barrio Mataderos, utilizando un innovador asfalto sustentable que combina materiales tradicionales con polvo de caucho de neumáticos en desuso. Esta iniciativa se considera como una opción duradera y ecológica, y se evalúa su expansión a otras calles de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ha completado con éxito un proyecto de repavimentación en el barrio porteño de Mataderos, específicamente en la avenida Larrazábal. Este esfuerzo se ha centrado en la utilización de un asfalto sustentable, una combinación de elementos convencionales y polvo de caucho reciclado de neumáticos en desuso, en un esfuerzo por ofrecer soluciones ecológicas y duraderas para las vías urbanas.
La iniciativa, llevada a cabo por el Ente de Mantenimiento Urbano Integral (EMUI), ha logrado renovar aproximadamente 4.000 metros cuadrados de la avenida Larrazábal en su tramo del 0 al 1300. Este proyecto marca un hito al ser la primera vez que se emplea el asfalto sustentable en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Además, se encuentra en proceso la consideración de extender este enfoque a otras vías dentro del territorio porteño.
Una característica fundamental de este nuevo material es su durabilidad mejorada. Se estima que el asfalto sustentable es un 50% más resistente que su contraparte tradicional. Además de su solidez, este tipo de pavimento también contribuye a la reducción del ruido generado por los vehículos, gracias a su superficie porosa y flexible. Otro beneficio significativo es su menor necesidad de mantenimiento, lo que lo convierte en una elección favorable desde el punto de vista económico y de gestión.
Según los responsables de este proyecto, la adopción del asfalto sustentable ha permitido reciclar cerca de 2.000 kilogramos de neumáticos en desuso, al incorporar polvo de caucho proveniente de estos materiales en la mezcla. Esta estrategia innovadora brinda una mayor resistencia comparada con el pavimento convencional, y a su vez, contribuye a una experiencia de conducción más silenciosa y segura, beneficiando tanto a conductores como a peatones.
La ministra de Espacio Público e Higiene Urbana, Clara Muzzio, destacó el impacto positivo de esta iniciativa en términos de seguridad vial y sostenibilidad. Mencionó cómo la transformación de neumáticos desechados en un recurso valioso demuestra el compromiso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en la gestión inteligente y consciente de los materiales.
La metodología de creación del asfalto sustentable sigue un proceso que involucra varios pasos. Los neumáticos en desuso se trituran para obtener polvo de caucho, que luego se mezcla con asfalto tradicional modificado. La compañía ConcretNor, encargada de la ejecución de la obra, combina esta mezcla con arena, piedras y sacarosa, creando así un material homogéneo que es aplicado en las calles utilizando un camión, de manera similar a la pavimentación convencional.
Dentro de las cifras asociadas al asfalto sustentable en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, destaca la repavimentación de 4.000 metros cuadrados en este proyecto específico, con un 20% de material reciclado. Esto involucró 800 metros cuadrados de polvo de caucho proveniente de neumáticos y 3.200 metros cuadrados de asfalto tradicional modificado. Asimismo, se reciclaron 1.841 kilogramos de material (correspondiente al polvo de caucho), equivalente a 263 neumáticos en desuso. A lo largo de 2021, se repavimentaron 442.170 metros cuadrados en la Ciudad, abarcando un total de 520 cuadras renovadas. También se llevaron a cabo actividades de demarcación vial, reutilizando 264.070,29 litros de pintura termoplástica y 368.470,18 kg de vidrio.