Tres delincuentes con antecedentes fueron detenidos luego de una persecución iniciada en Monte Castro. Robaron un vehículo tras encerrar a una mujer en un baño y huyeron hasta ser localizados gracias al Anillo Digital.
Una violenta secuencia delictiva terminó con la detención de tres hermanos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, luego de que perpetraran un robo a mano armada en el barrio porteño de Monte Castro. Los hechos ocurrieron en un consultorio médico ubicado sobre la calle Calderón de la Barca al 1900, donde los delincuentes ingresaron con armas de fuego, amenazaron a una mujer y la encerraron en el baño para robarle su auto, un Renault Sandero blanco.
La víctima dio aviso inmediato a la Policía y, gracias a la intervención del personal de la Comisaría Vecinal 10 A junto con la División Anillo Digital, se activó un operativo cerrojo que permitió interceptar el vehículo sustraído a los pocos minutos. En esa primera instancia, los efectivos lograron detener a los dos hombres que viajaban en el auto robado.
En este sentido, el seguimiento de las cámaras del sistema de monitoreo porteño fue clave para reconstruir la dinámica del hecho. Mediante la revisión de las imágenes se determinó que los dos detenidos no actuaron solos: un tercer sospechoso, a bordo de un Nissan gris, funcionó como apoyo logístico en la huida.
A partir de esa información, se desplegó un nuevo operativo que culminó con la detención del último implicado. De tal modo, las fuerzas de seguridad lograron cerrar el círculo en cuestión de minutos y con la colaboración tecnológica del Anillo Digital, sistema que controla los accesos vehiculares en la Ciudad y permite identificar rápidamente vehículos con pedido de secuestro o vinculados a delitos recientes.
La sorpresa llegó al confirmar la identidad de los tres detenidos: todos eran hermanos y contaban con amplios antecedentes penales. El mayor de ellos, de 33 años, ya había sido procesado por causas vinculadas a la Ley de Drogas, además de tener cargos previos por robo agravado con uso de arma de fuego, lesiones leves, atentado contra la autoridad y robo a mano armada.
Por su parte, el hermano del medio, de 31 años, tenía una trayectoria igualmente conflictiva. En 2019 fue buscado por un robo agravado, motivo por el cual se lo detuvo y se le dictó prisión preventiva, aunque esa medida luego fue revocada. En 2023 fue condenado nuevamente por robo agravado con uso de arma de fuego, pero la pena de cuatro años también quedó sin efecto.
En tanto, el menor de los tres, de 30 años, acumulaba antecedentes por robo agravado, lesiones leves y resistencia a la autoridad. La reincidencia de los hermanos en delitos violentos llamó la atención de los investigadores, quienes destacaron la eficiencia del sistema de vigilancia y la rapidez del accionar policial.
Según fuentes oficiales, «la Justicia avaló lo actuado por la Policía de la Ciudad y solicitó el traslado de los tres imputados a la comisaría correspondiente donde quedaron alojados a la espera de las actuaciones judiciales de rigor».