Un departamento del segundo piso se prendió fuego en la madrugada y obligó a un importante despliegue de bomberos, ambulancias y policías en Laprida al 1300. Algunas personas debieron refugiarse en la terraza hasta que se disipó el humo.
Un incendio de gran magnitud alteró la madrugada de este jueves en el barrio porteño de Recoleta, donde un departamento ubicado en el segundo piso de un edificio de cuatro plantas, situado sobre la calle Laprida al 1300, entre Charcas y avenida Santa Fe, se prendió fuego y provocó un amplio operativo de emergencia.
El siniestro comenzó cerca de las 4:10 y generó una inmediata respuesta de los Bomberos de la Ciudad, personal de la Policía y del Servicio de Atención Médica de Emergencias (SAME), quienes trabajaron de forma coordinada para contener las llamas, asistir a las víctimas y evacuar a los vecinos.
En este sentido, el SAME confirmó que cinco personas fueron asistidas en el lugar tras haber inhalado humo. Se trató de tres hombres de 18, 39 y 52 años, y dos mujeres de 38 y 79, a quienes se les administró oxígeno, aunque ninguna de ellas debió ser trasladada a un centro de salud.
Asimismo, desde el servicio de emergencias indicaron que «tres unidades médicas se hicieron presentes en el lugar para ayudar a los damnificados», junto al personal policial y de tránsito que colaboró en la evacuación y el resguardo del perímetro afectado.
Por su parte, fuentes del operativo destacaron que «la evacuación se realizó de manera ordenada y sin causar pánico», lo cual permitió que la situación no escalara más allá de la inhalación de humo en algunas personas.
De tal modo, como parte del procedimiento de seguridad, cuatro vecinos debieron ser llevados hacia la terraza del edificio, donde permanecieron durante varias horas hasta que los bomberos lograron reducir el fuego y despejar el ambiente de humo. Su descenso fue demorado hasta que el personal confirmó que las condiciones eran seguras.
Los trabajos de los Bomberos de la Ciudad se extendieron durante la madrugada con el objetivo de extinguir por completo el incendio sin comprometer la estructura del inmueble, que no sufrió daños mayores.
En tanto, la zona de Laprida entre Charcas y Santa Fe fue cerrada al tránsito vehicular para facilitar el movimiento de los equipos de rescate y evitar nuevos riesgos para los vecinos. El SAME, a su vez, permaneció en alerta para brindar atención médica inmediata en caso de ser necesario.
También se indicó que, a pesar de la magnitud del fuego, el operativo logró controlar el foco ígneo sin que se produjeran víctimas fatales ni daños estructurales graves, un resultado atribuido al rápido accionar de los servicios de emergencia y a la colaboración de los residentes.