El valor del pasaje del servicio de subte en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires experimentará un incremento a partir del próximo domingo. Esta actualización de tarifas, acordada durante una audiencia pública llevada a cabo en marzo, establecerá un costo de $80 por viaje, representando un aumento del 8,1% respecto al precio anterior.
El ajuste tarifario fue una medida oficializada en febrero de este año y se implementará en cuatro tramos. El aumento del pasaje de subte a $80 a partir del 3 de septiembre concluye la serie de incrementos previstos. La información fue comunicada por Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (Sbase).
Según Sbase, el aumento del 8,1% se calcula con relación al valor previo de $74. Además de destacar la nueva tarifa, se subraya la continuidad de los descuentos para los pasajeros frecuentes. Cabe mencionar que el costo del viaje en el servicio de Premetro se elevará a $28.
La modificación del cuadro tarifario fue abordada y aprobada en la audiencia pública del 3 de febrero. La justificación detrás de esta actualización radica en la variación de la tarifa técnica, que refleja los costos de operación del servicio. De acuerdo con Sbase, esta modificación es necesaria para garantizar el funcionamiento óptimo del sistema de transporte público, manteniendo su sustentabilidad.
Según Sbase, el ajuste tarifario es necesario debido al aumento del 58% en los costos hasta octubre de 2022, sumado al inicio de la nueva tarifa en marzo, implementada en cuatro etapas. Considerando que la demanda de pasajeros se ha estabilizado en un 70% del total previo a la pandemia, la actualización tiene como propósito reducir la necesidad de subsidios.
Asimismo, se confirma que los descuentos continuarán vigentes para los usuarios de la Red SUBE y los pasajeros frecuentes. Estos descuentos automáticos serán del 20%, 30% y 40% una vez que se superen los 20, 30 o 40 viajes mensuales, respectivamente. Los beneficios destinados a jubilados, pensionados, personas con discapacidad, personas trasplantadas y en lista de espera, así como estudiantes y otros beneficiarios, permanecerán activos.
El abono social seguirá siendo válido para aquellos que son beneficiarios de planes sociales administrados por el gobierno porteño, incluido el programa Ciudadanía Porteña, así como para personas en situación de desempleo crónico o recurrente. El abono también abarca a quienes acrediten ingresos familiares por debajo de la canasta básica familiar establecida por el Indec, personas en situación de indigencia, beneficiarios del subsidio por la tragedia de Cromañón, excombatientes de Malvinas y grupos con necesidades especiales o en situación de alta vulnerabilidad social definidos por normativas locales.