La Ciudad Autónoma de Buenos Aires celebra una impactante expresión artística en sus calles. Gracias al programa «Abasto barrio Cultural», se ha llevado a cabo una colosal obra sobre la calle Agüero que se extiende por cinco cuadras, conectando el Parque de la Estación con la Guardia Vieja y Perón. El resultado es un espectacular circuito cultural callejero que enlaza dos destinos culturales emblemáticos de la ciudad. Esta monumental creación, denominada «la alfombra del arte», abarca una longitud de 500 metros y se erige como el mural urbano más extenso hasta la fecha.
A lo largo de esta extensa trayectoria, el entorno ha sido embellecido con intervenciones artísticas en edificios y locales comerciales, transformándose en un verdadero museo al aire libre. Este proyecto, respaldado por el Ministerio de Cultura porteño en colaboración con la Secretaría de Desarrollo Urbano, el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, la Secretaría de Transporte y Obras, así como las Comunas 3 y 5, ha sido dirigido por Magalí Torres y ha contado con la colaboración de POGO Producciones y la coordinación de JuanRa.
Gran parte de las obras que adornan las calles llevan la firma de la destacada artista y fileteadora Silvia Dotta. El proceso de intervención comenzó el año pasado en un corredor que abarcaba cinco murales en las calles Guardia Vieja y Agüero, todos ejecutados por talentosas artistas femeninas como Silvia Dotta, Mabel Vicentef, Isol Misenta, Silvina Babich, Camila Calderón y Caro Diatomea. Varias de estas artistas también participaron en la creación del monumental mural en la calle Agüero.
La colección de obras transmite interpretaciones del mundo imaginario que subyace en la historia del Abasto, su mercado y la figura icónica de Gardel. Además, se presentan inspiradoras creaciones relacionadas con el arte del fileteado, rindiendo homenaje a los camiones decorados con estas características imágenes de época. La música y el ajedrez, entre otros motivos, también son temas abordados en esta expresión artística única.
La transformación se completa con la conversión de la calle Guardia Vieja, entre Agüero y Gallo, en un espacio verde lleno de arte y color que exhibe la cultura local en sus paredes. La renovación de la Guardia Vieja ha incluido la incorporación de un cantero verde, la ampliación y nivelación de las veredas con la calzada, restauración del adoquinado y la instalación de puntos para las estaciones de Ecobici. Estas mejoras son parte de una transformación más amplia en los alrededores del Abasto, que progresa en la creación de un circuito cultural cautivador y enriquecedor tanto para los residentes como para los visitantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.