La presencia de una plaga de ratones en un edificio educativo ha llevado a la suspensión de clases en una escuela de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El problema afecta a tres instituciones que operan en el edificio: una escuela primaria, un jardín de infantes y una escuela de música. Los roedores han estado presentes desde septiembre del año pasado, lo que llevó a las familias a decidir no enviar a sus hijos hasta que se solucione el problema.
En la lista de factores que más días de clases les hacen perder a los estudiantes porteños en cada ciclo lectivo, figuran la falta de docentes en primaria y secundaria, y la aparición de roedores en las escuelas públicas. Esta última situación, sumada a problemas edilicios y deficientes condiciones de infraestructura, se destaca como un desafío persistente en la educación porteña.
Una vez más, en respuesta a la preocupación de los padres, una escuela de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ha optado por suspender las clases hasta la próxima semana debido a la proliferación de ratones que afecta a los estudiantes. Si bien el enfoque principal es una escuela de música que opera en horario vespertino (de 17:30 a 21:00), en el mismo edificio también funcionan un jardín de infantes, el JIN A DE 05, y la Escuela Primaria Nº 03 DE 05. Los padres han expresado a las autoridades que sus hijos no asistirán a clases hasta que el gobierno porteño resuelva la situación de la plaga.
Ezequiel Agnolón, director de la Escuela N°5 DE 5 ubicada en Av. Montes de Oca 439 en el barrio de Barracas, declaró: “Venimos padeciendo la presencia de roedores desde septiembre del año pasado, cuando durante una clase de percusión apareció una rata. En ese momento, presentamos una queja”. El establecimiento musical busca ampliar la formación que se brinda en las escuelas primarias especializadas en música, además de ofrecer instrucción en instrumentos específicos. Los estudiantes tienen la oportunidad de aprender violín, violonchelo, contrabajo, piano, teclado, guitarra, flauta dulce, flauta traversa y clarinete, así como también participar en actividades de danza folklórica, coro, instrumentos autóctonos, expresión musical e iniciación para niños de 5 y 6 años.
Agnolón señaló que, desde entonces, el gobierno realizó una única desratización mediante la colocación de cebos, pero no se llevó a cabo una fumigación profunda como correspondería. A principios de este año, cuando las actividades docentes comenzaron el 6 de febrero, se avistó otro roedor el 13 del mismo mes, aunque afortunadamente los alumnos aún no habían comenzado las clases. Ante esta situación, se solicitó al arquitecto a cargo del distrito que llevara a cabo una desratización antes del inicio de las clases, pero el Ministerio de Educación no dio su aprobación. Se argumentó que las ratas estaban «medio bobas» debido al cebo ingerido y, por lo tanto, salían al exterior.
Aunque las autoridades de la escuela de música insistieron en la necesidad de una desratización más profunda, el ministerio solo autorizó la instalación de cebos. Las ratas seguían apareciendo en los pasillos, debajo de los armarios, en las salas del jardín de infantes y en las aulas de primaria. Es importante destacar que solo uno de los tres establecimientos suspendió las clases, mientras que la primaria y el jardín de infantes intentaron hacerlo pero, según una fuente, el ministerio amenazó con represalias.
Ezequiel Agnolón explicó: «Esta situación es realmente peligrosa, ya que los niños del jardín suelen llevarse objetos del suelo a la boca mientras los ratones circulan. Además, la presencia de roedores aumenta en toda la escuela y durante las clases. Lo que pedimos es una desratización más completa, pero el ministerio solo aprueba nuevamente la colocación de cebos». Frente a la falta de respuestas por parte del gobierno de la Ciudad, las clases en la escuela han sido suspendidas y los profesores están brindando clases de forma virtual. Las familias han expresado su preocupación por las condiciones higiénicas y han dejado constancia de esta situación en un acta.