El joven talento del fútbol, Exequiel Zeballos, ha sido víctima de una violenta agresión que lo mantendrá fuera de los campos de juego hasta el año 2023. El defensor Milton Leyendeker, en un acto lamentable de violencia, propinó una brutal patada que dejó al jugador xeneize gravemente herido. A pesar de la delicada cirugía a la que fue sometido, Zeballos se encuentra en proceso de recuperación.
Tras la intervención quirúrgica, Exequiel Zeballos, de tan solo 20 años, se encuentra en una etapa de rehabilitación luego de la agresión sufrida durante el partido entre Boca Juniors y Agropecuario de Carlos Casares en el marco de la Copa Argentina.
Mediante su cuenta de Instagram, Zeballos expresó su agradecimiento por los mensajes de apoyo recibidos: «Ya empecé la recuperación para volver a estar dentro de la cancha lo antes posible Muchas gracias a los doctores de Boca, a mis compañeros y a todo el staff ¡Les mando un abrazo a todos y nuevamente muchas gracias! ¡Qué Dios los bendiga a todos!».
El padre de Zeballos, Oscar, pidió que este triste incidente marque un punto de inflexión en la protección de los jugadores, para evitar futuros episodios de violencia en el fútbol.
La intervención médica realizada por el Departamento Médico del Club Boca Juniors se concentró en la articulación de la tibia y el peroné de la pierna derecha del jugador. La patada violenta afectó el tejido fibroso que conecta a la tibia con el peroné, causando también el desprendimiento de una pequeña base ósea asociada al ligamento herido.
La agresión se produjo a los ocho minutos del primer tiempo del partido entre Boca Juniors y Agropecuario, que culminó con la victoria del primero por uno a cero. La patada dejó a Zeballos tirado en el campo de juego y obligó a su inmediato reemplazo debido al intenso dolor en su pierna.
El defensor responsable de la agresión, Milton Leyendeker, manifestó: «No fue mi intención. Yo voy firme a la pelota, justo me la puntea y lo engancho a él Espero que no tenga nada, le pido disculpas públicamente, no fue mi intención pegarle».
Hugo Ibarra, técnico del equipo Boca Juniors, comentó sobre la agresión: «¿Si fue de mala leche? Las imágenes hablan por sí solas. Él tenía muchas ganas de jugar, esto duele mucho».
En un gesto de apoyo, compañeros de Zeballos como Darío Benedetto, Sebastián Villa, Guillermo Fernández, Luis Advíncula e incluso Edwin Cardona, quien actualmente juega para Racing Club de Avellaneda, expresaron sus deseos de pronta recuperación a través de las redes sociales.
Este incidente deja al descubierto la urgente necesidad de que las autoridades del Fútbol Argentino tomen medidas concretas para evitar la impunidad en casos de violencia en el deporte. Es fundamental que se establezcan precedentes que erradiquen este tipo de agresiones y garanticen la seguridad de los jugadores en el campo de juego.
La esperanza está puesta en la recuperación completa de Exequiel Zeballos, una promesa del deporte nacional que merece un entorno de juego seguro y respetuoso.