La emblemática residencia que perteneció al político argentino Francisco Beiró, ubicada en el icónico barrio porteño de Villa Devoto, se encuentra en un estado de deterioro alarmante, despertando preocupación entre los vecinos y activistas por el patrimonio histórico.
El hogar de Francisco Beiró, figura política destacada de la Unión Cívica Radical y diputado nacional entre 1918 y 1922, se ha convertido en un símbolo de abandono, según lo denunciado por residentes locales. A pesar de ostentar un valor estructural y estar catalogada como patrimonio histórico en el entorno de Villa Devoto, esta vivienda ha caído en un notable estado de deterioro, lo que ha generado sospechas de un posible intento de demolición para dar paso a un proyecto inmobiliario.
La construcción, erigida alrededor de 1910, guarda la historia y los últimos años de vida del político, quien falleció el 22 de julio de 1928 en este mismo lugar. A pesar de su significado histórico y cultural, la casa ha sido víctima de un largo período de abandono que ha afectado su integridad y valor arquitectónico.
El terreno que alberga esta casa, situado en la intersección de Cantilo y Marcos Paz, ha sido adquirido por una inmobiliaria en 2008, marcando el inicio de su declive. A través de la cuenta de Twitter @BuenosAiresPerdida, una usuaria denunció este triste escenario: «La compró una inmobiliaria en 2008 y desde entonces la abandonaron posiblemente para que se deteriore y el de la Ciudad de Buenos Aires autorice su demolición».
Esta problemática ha generado un debate en la esfera pública y redes sociales, donde activistas y vecinos se han manifestado en contra del abandono de un patrimonio tan valioso. La lucha por preservar la casa de Francisco Beiró ha impulsado la presentación de proyectos legislativos que buscan su declaración como bien de utilidad pública, así como su transformación en un museo y centro cultural para toda la comunidad.
En el año 2008, la Ley N° 2858 otorgó a la vivienda un nivel de protección estructural, demostrando su importancia para la historia local. A pesar de estos esfuerzos, la falta de avances legislativos ha dejado en suspenso el destino de este patrimonio, incluso después de la presentación del proyecto de Ley 1961/2020 en agosto de 2020, que planteaba la posibilidad de convertir la casa en un espacio cultural y museo.
La persistente degradación de la casa de Francisco Beiró ilustra un dilema entre la preservación del legado histórico y el desarrollo inmobiliario, generando interrogantes sobre las prioridades de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en términos de conservación patrimonial y planificación urbana. Con el objetivo de rescatar esta valiosa pieza de historia, la comunidad y los activistas continúan instando a las autoridades a tomar medidas concretas para garantizar la protección y revitalización de este patrimonio cultural.