Diez emblemáticas unidades de tren, fabricadas por Siemens Shuckert entre 1934 y 1944, encuentran un nuevo rumbo tras una exitosa subasta organizada por la empresa Narvaezbid en colaboración con Subterráneos de Buenos Aires. Los vagones, que circularon en varias líneas del Subte porteño, son adquiridos por diversos compradores, ofreciendo oportunidades para su transformación y reutilización en proyectos diversos.
En un acto que fusiona historia y renovación, diez vagones de ferrocarril, testigos del devenir de la red subterránea de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hallan un nuevo camino a través de un proceso de subasta gestionado por la empresa Narvaezbid, en colaboración con Subterráneos de Buenos Aires. Estas unidades, provenientes de la marca Siemens Shuckert y fabricadas en los años 1934, 1937 y 1944, han recorrido diversas líneas del Subte, exceptuando la línea «B».
La plataforma digital de subastas proporciona el escenario donde se llevó a cabo este interesante evento, con la finalidad de reasignar el destino de estos vagones que yacen en un depósito en el barrio de Barracas. La colaboración entre Narvaezbid y Subterráneos de Buenos Aires promovió un proceso transparente y accesible para los interesados en adquirir estos pedazos históricos de la movilidad urbana.
La dinámica de la subasta estableció valores iniciales para los vagones remolcados y motorizados en veinte mil y veinticinco mil pesos respectivamente. Los adquirentes de estos coches históricos también asumirán la responsabilidad de su transporte desde el depósito en Barracas hasta su destino final. Esta logística implica el uso de grúas para manipular estos vehículos de aproximadamente diecisiete metros de longitud y con pesos que oscilan entre veintiocho mil y treinta y cuatro mil kilogramos.
El atractivo de esta subasta radica en la posibilidad de brindar una nueva vida a estos vagones ya descontinuados. Prácticas similares se han implementado en ciudades como Londres y París, donde vehículos históricos se han integrado exitosamente al patrimonio cultural, llevando consigo su legado y significado histórico.
La subasta culminó con éxito al vender los diez vagones a un promedio de dos millones de pesos cada uno, lo que generó una recaudación total de 21.290.000 pesos para Subterráneos de Buenos Aires. Estos fondos serán destinados a diversos proyectos que se desarrollarán en el futuro.
La respuesta a la convocatoria fue significativa, con un total de 1949 ofertas provenientes de 37 compradores potenciales. La subasta atrajo a alrededor de 23.000 visitantes virtuales, destacando el interés en la adquisición de estos elementos históricos. La participación abarcó tanto a empresas como a consumidores individuales, y las propuestas ganadoras provinieron de residentes de la Provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa y Mendoza.
Más allá de su papel original en el sistema de transporte, estos vagones históricos tienen el potencial de ser reutilizados en diversas capacidades, como emprendimientos gastronómicos, viviendas o espacios de reunión. Ejemplos en otras partes del mundo inspiran a explorar nuevos enfoques para estas auténticas reliquias.
La decisión de subastar vagones del Subte no es novedosa para Subterráneos de Buenos Aires, quienes han optado previamente por esta estrategia para gestionar material ferroviario en desuso. Entre los modelos que han encontrado un nuevo hogar se cuentan «La Brugeoise», diversos Siemens, CAF-GEE, Mitsubishi Eidan 500 y Fiat Materfer.
Estos vagones, que alguna vez iniciaron su servicio como impecables unidades de 0 kilómetro, enfrentaron el desgaste natural del tiempo, presentando un alto índice de fallas hacia finales de 2016. Dada su antigüedad y el desafío de su adaptación, se optó por este enfoque de subasta, brindando una oportunidad para revitalizar su utilidad en nuevas capacidades y proyectos.