La emblemática propiedad que Diego Armando Maradona legó a sus padres en los años 80 enfrenta la posibilidad de ser demolida ante la falta de interés de compradores privados. La familia explora opciones con desarrolladores inmobiliarios para reemplazarla con un moderno edificio residencial o de oficinas.
La icónica vivienda situada en el barrio de Villa Devoto, regalada por Diego Armando Maradona a sus padres en la década de los años 80, está en un dilema. La carencia de interés por parte de inversionistas privados en adquirir la propiedad ha llevado a la familia a considerar la posibilidad de ofrecerla a desarrolladores inmobiliarios, con la intención de transformar el terreno en un edificio de usos múltiples.
Los encargados de la venta de la propiedad han ampliado su enfoque, ofreciendo la oportunidad a desarrolladores inmobiliarios para que la propiedad sea reemplazada por un edificio moderno de oficinas o unidades residenciales. La casa, que albergó los últimos 30 años de vida de Doña Tota y Don Diego, podría dar paso a un lobby en un edificio de cuatro pisos o incluso convertirse en un jardín con espacio para una cochera de 20 automóviles.
A pesar de la reciente realización de la «Subasta del Diez», un evento donde se pusieron a la venta varios objetos relacionados con el icónico capitán de la Selección Argentina, la casa ubicada en Villa Devoto, en la calle Cantilo 4575, no generó interés entre los posibles compradores. A diferencia de otros elementos subastados, la vivienda no recibió ninguna oferta concreta.
Los elementos restantes de la colección de Diego que no atrajeron ofertas durante la subasta se sometieron a una extensión de diez días en el proceso de subasta, otorgando un plazo adicional a los potenciales compradores. Esta situación se observó con un vehículo BMW 750i con sirena de policía valorado en 225 mil dólares, que no encontró adquiriente. En contraste, otros dos vehículos y un departamento en Mar del Plata encontraron nuevos propietarios después del remate.
A pesar de los llamados y consultas de algunos interesados al grupo Adrián Mercado, encargado de la venta, la vivienda de Devoto, valuada en 900 mil dólares, no logró avanzar en el proceso de venta. En respuesta a la falta de ofertas de parte de compradores privados, el grupo considera la posibilidad de colaborar con desarrolladores inmobiliarios para transformar el terreno.
La decisión de explorar alternativas se debe a la intención de los cinco herederos de vender la propiedad debido a los significativos gastos asociados. Fuentes cercanas al caso señalan que se solicitó la aprobación de un remate a la jueza de La Plata con el fin de convertir los activos en liquidez y resolver la situación. Sin embargo, las cuentas vinculadas a la sucesión están congeladas por orden judicial.
La jueza civil Luciana Tedesco del Rivero, con base en La Plata, autorizó el remate el año pasado bajo la condición de que los fondos obtenidos se mantengan congelados hasta que los tres jóvenes que reclaman ser hijos de Maradona confirmen su parentesco mediante pruebas de ADN.
En consonancia con las regulaciones urbanísticas actuales, el nuevo código de desarrollo en Villa Devoto limita la construcción de edificios a tres pisos y un retiro, lo cual no resulta altamente atractivo para los promotores inmobiliarios. La restricción de espacio ha llevado a que las discusiones con potenciales compradores se centren en opciones como cocheras en la planta baja, tres niveles de departamentos u oficinas, y un piso adicional.