Situado en el corazón de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Vivero de la Ciudad, con más de un siglo de existencia, se erige como un oasis de naturaleza en constante expansión.
Desde su establecimiento en 1917 en la zona noroeste del Parque Avellaneda, precisamente en la Avenida Directorio al 4250, Comuna 9, el Vivero de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se convirtió en un santuario de seis hectáreas donde la vida vegetal florece en su máxima expresión.
Al cumplir sus primeros 104 años de vida, este enclave verde continúa en plena actividad. Como parte de sus planes para el resto de 2021, se ha programado la entrega de setenta mil flores a cada sede comunal. De esta manera, se pretende respaldar los esfuerzos de los equipos de jardinería en sus tareas cotidianas.
Julia Domeniconi, quien lidera la Secretaría de Atención Ciudadana y Gestión Comunal, responsable del Vivero de la Ciudad, destacó la labor incesante para crear y conservar espacios verdes de calidad. Su objetivo es asegurar que los ciudadanos puedan disfrutar de la belleza paisajística. Domeniconi explicó: “Detrás de nuestras plazas y parques hay un gran equipo integrado por nuestros profesionales del Vivero, el personal de las quince Comunas, jardineros, guarda parques, todos trabajan en la producción cuidado y concientización de los vecinos para poner el valor el patrimonio público”.
Adriana Crisci, Ingeniera Agrónoma y una de las mentes detrás del departamento de floricultura, compartió su aprecio por la labor en el Vivero: “Trabajo acá hace treinta años, empecé muy joven cuando era estudiante en la Facultad, y la verdad que esto para mi es el paraíso”…Veo las flores desde semilla o desde esqueje, hasta que empiezan a sacar sus primeras hojas y luego florecen, entonces, cuando voy al parque y las miro siento que son como hijas mías”.
Florencia Valía, Directora General de Espacios Verdes y Arbolado, destacó el rol central del Vivero en la producción de plantas, flores y árboles. Ella resaltó el esfuerzo del personal durante la pandemia para mantener la producción. “Además de las setenta mil flores, tenemos en producción unas dieciocho mil plantas entre arbóreas y arbustivas, sólo en los últimos tres meses se re envasaron diez mil arbóreas y arbustivas”.
En cuanto a los árboles, Sebastián Dieguez, Ingeniero Agrónomo, profundizó sobre los ejemplares que se cultivan en el vivero y sus distintos tiempos de desarrollo. Destacó la importancia de la producción de árboles en el Vivero para la ciudad. “En lo que hace a la producción de árboles para veredas tenemos varias especies, principalmente Jacarandá, Lapachos, Crespón y Acer que están recomendados para la Ciudad, por su tamaño, crecimiento y belleza paisajística…También y a modo experimental, se han comenzado a producir especies nativas como la bauhinia y la anacahuita para ver cómo se desarrollan y adaptan en distintos espacios ya sea tanto veredas como en parques”.
Con la mirada puesta en el futuro, el Vivero Porteño tiene proyectado producir cien mil florales de diversas especies para el año 2022. Este esfuerzo constante y en expansión, liderado por un equipo consolidado, busca contribuir al bienestar de los residentes y visitantes que diariamente recorren los espacios de la hermosa Ciudad Autónoma de Buenos Aires.