El bienestar emocional de los adolescentes, la construcción de un proyecto de vida y el impacto que tienen las nuevas tecnologías en la vida cotidiana fueron los ejes de una nueva edición de Conectados 2026, una iniciativa que reunió a más de 420 estudiantes de escuelas secundarias de gestión estatal y privada en una jornada especialmente diseñada para promover la reflexión, el intercambio de experiencias y el fortalecimiento de las habilidades socioemocionales.
La propuesta, impulsada por el Ministerio de Educación, volvió a poner en el centro de la escena una problemática que atraviesa a miles de jóvenes: cómo enfrentar los desafíos propios de la adolescencia en un contexto marcado por la hiperconectividad, las presiones sociales, la incertidumbre sobre el futuro y la necesidad de construir vínculos saludables.
El encuentro contó con la presencia de la ministra de Educación, Mercedes Miguel; la subsecretaria de Gestión del Aprendizaje, Inés Cruzalegui; y la gerenta operativa de Bienestar Socioemocional, Laura Keegan, quienes acompañaron el desarrollo de una jornada pensada para generar un ámbito de escucha, participación y aprendizaje entre estudiantes de distintas instituciones educativas.
Uno de los momentos centrales estuvo a cargo del especialista Alejandro Schujman, reconocido por su trabajo en el acompañamiento de adolescentes y familias. Durante su intervención encabezó una charla y un taller participativo en el que invitó a los jóvenes a reflexionar sobre cuestiones que forman parte de su realidad cotidiana.
Entre los temas abordados se destacaron la importancia de construir un proyecto de vida, el desarrollo de objetivos personales, la prevención de consumos problemáticos y el uso responsable de las pantallas y las redes sociales, aspectos que hoy ocupan un lugar cada vez más relevante dentro de las políticas educativas vinculadas al bienestar integral de los estudiantes.
Lejos de plantearse como una conferencia tradicional, la actividad promovió una participación activa de los adolescentes. A partir de distintas consignas, los alumnos debatieron situaciones concretas, compartieron opiniones y analizaron herramientas para afrontar desafíos presentes y futuros.
Posteriormente, los más de 420 participantes se organizaron en grupos de trabajo donde intercambiaron experiencias, dialogaron sobre las distintas temáticas propuestas y elaboraron producciones colectivas que permitieron poner en común distintas miradas acerca de la adolescencia, las relaciones interpersonales y los proyectos personales.
La dinámica grupal buscó favorecer el trabajo colaborativo y el respeto por las distintas opiniones, promoviendo un clima de confianza donde cada estudiante pudiera expresar sus inquietudes y escuchar las experiencias de otros jóvenes que atraviesan realidades similares.
Uno de los principales objetivos de Conectados 2026 fue fortalecer competencias socioemocionales consideradas fundamentales para el desarrollo integral de los adolescentes. Entre ellas se destacan la empatía, la comunicación, la toma de decisiones responsables, el pensamiento crítico, la resolución pacífica de conflictos y la capacidad para pedir ayuda cuando resulta necesario.
En un escenario donde las redes sociales y el uso permanente de dispositivos tecnológicos ocupan gran parte del tiempo libre de los adolescentes, la jornada también propuso abrir un espacio para pensar el vínculo con las pantallas, sus beneficios y los riesgos asociados a un uso excesivo o poco saludable.
Los especialistas remarcaron la importancia de aprender a gestionar el tiempo de conexión, desarrollar una mirada crítica sobre los contenidos digitales y mantener espacios de encuentro presencial que fortalezcan los vínculos personales, familiares y escolares.
Otro de los ejes destacados fue la prevención de consumos problemáticos desde una perspectiva educativa y de promoción de la salud. En lugar de enfocarse exclusivamente en los riesgos, las actividades apuntaron a brindar herramientas para fortalecer la autoestima, favorecer la construcción de proyectos personales y desarrollar habilidades que permitan afrontar situaciones de presión social o incertidumbre.
La construcción del proyecto de vida ocupó un lugar central durante toda la jornada. A través de distintas dinámicas, los estudiantes fueron invitados a pensar cuáles son sus intereses, qué metas desean alcanzar y qué herramientas pueden comenzar a desarrollar desde el presente para concretarlas en el futuro.
La propuesta también buscó poner en valor el rol de la escuela como un espacio que no solo transmite conocimientos académicos, sino que acompaña el crecimiento personal de los jóvenes y contribuye al desarrollo de competencias necesarias para desenvolverse en una sociedad cada vez más compleja y cambiante.
Como cierre del encuentro, el equipo de la Gerencia Operativa de Bienestar Socioemocional coordinó una actividad recreativa que permitió distender el ambiente luego de las instancias de trabajo. A través de juegos y dinámicas participativas, los estudiantes compartieron un momento de integración destinado a fortalecer los vínculos entre pares y promover el sentido de pertenencia.
La iniciativa volvió a evidenciar la importancia de generar espacios específicos donde los adolescentes puedan expresar sus inquietudes, debatir sobre las problemáticas que los atraviesan y adquirir herramientas para enfrentar los desafíos propios de esta etapa de la vida.
Conectados 2026 se consolida así como una propuesta que busca complementar la formación escolar tradicional mediante actividades centradas en el bienestar socioemocional, la participación activa y el fortalecimiento de las capacidades personales. En un contexto donde las demandas sobre los jóvenes son cada vez mayores, este tipo de encuentros apuesta a ofrecer oportunidades para escucharse, compartir experiencias y construir respuestas colectivas frente a las distintas realidades que forman parte de la vida adolescente.